Tipos de coches eléctricos e híbridos: guía completa para entender sus diferencias

El mercado de vehículos electrificados crece cada año. Empresas, autónomos y particulares están apostando por alternativas al motor de combustión tradicional, pero no todos los vehículos “eléctricos” son iguales.

Existen distintas tecnologías, con diferentes niveles de electrificación, autonomía, eficiencia y potencial de ahorro energético.

Comprender estas diferencias es clave para tomar una decisión informada, especialmente si la sustitución del vehículo puede generar un Certificado de Ahorro Energético (CAE) bajo la ficha TRA050.

A continuación, analizamos cada tipo.

Vehículos eléctricos de batería (BEV)

Los BEV (Battery Electric Vehicles) funcionan exclusivamente con energía eléctrica almacenada en baterías recargables.

No incorporan motor de combustión.

Características principales:

  • Cero emisiones directas.

  • Recarga mediante conexión a la red eléctrica.

  • Alta eficiencia energética (más del 90% de conversión en movimiento).

  • Menor mantenimiento mecánico.

Desde el punto de vista del CAE

Son los vehículos que mayor ahorro energético pueden generar al sustituir un vehículo térmico, ya que eliminan completamente el consumo de combustibles fósiles.

En actuaciones encuadradas en la ficha TRA050, suelen ofrecer el mayor potencial de ahorro certificable.

 

Vehículos eléctricos de autonomía extendida (REEV)

Los REEV (Range-Extended Electric Vehicles) funcionan principalmente como eléctricos, pero incorporan un pequeño motor de combustión que actúa únicamente como generador.

Importante:

  • El motor térmico no impulsa directamente las ruedas.

  • Solo recarga la batería cuando se agota.

Ventaja

Mayor autonomía respecto a un BEV puro.

Consideración energética

Aunque reducen el consumo frente a un vehículo convencional, siguen dependiendo parcialmente de combustible, lo que reduce el ahorro energético total respecto a un BEV.

 

Vehículos eléctricos de pila de combustible (FCEV)

Los FCEV (Fuel Cell Electric Vehicles) generan electricidad mediante una reacción química entre hidrógeno y oxígeno.

No utilizan batería principal como fuente primaria, sino una pila de combustible.

Características:

  • Recarga rápida mediante repostaje de hidrógeno.

  • Cero emisiones directas (emiten vapor de agua).

  • Infraestructura aún limitada.

Actualmente su implantación es reducida debido a la escasez de estaciones de hidrógeno.

 

Vehículos híbridos no enchufables (HEV)

Los HEV (Hybrid Electric Vehicles) combinan motor térmico y motor eléctrico, pero no se enchufan.

La batería se recarga mediante:

  • Frenado regenerativo.

  • Funcionamiento del propio motor térmico.

Características:

  • Mejor eficiencia que un vehículo convencional.

  • Siempre dependen del combustible.

  • No pueden circular largas distancias en modo 100% eléctrico.

Desde el punto de vista energético, la reducción de consumo es moderada.

 

Híbridos ligeros (MHEV)

Los MHEV (Mild Hybrid Electric Vehicles) incorporan un sistema eléctrico auxiliar (habitualmente 48V).

No pueden circular en modo totalmente eléctrico.

El sistema eléctrico:

  • Apoya en aceleraciones.

  • Mejora eficiencia.

  • Reduce ligeramente emisiones.

Su impacto en ahorro energético es limitado frente a tecnologías más electrificadas.

 

Híbridos enchufables (PHEV)

Los PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicles) combinan:

  • Motor de combustión

  • Motor eléctrico

  • Batería recargable enchufable

Pueden:

  • Circular en modo eléctrico en trayectos cortos.

  • Utilizar el motor térmico en viajes largos.

Ventaja

Flexibilidad total.

Limitación energética

Si no se cargan con frecuencia, pueden comportarse como un vehículo convencional, reduciendo el ahorro real.

Desde la perspectiva del CAE, el ahorro energético certificable suele ser menor que en un BEV, ya que existe consumo parcial de combustible.

 

 

¿Cuál conviene más desde el punto de vista energético?

Si el objetivo es:

  • Maximizar eficiencia.

  • Reducir consumo de energía primaria.

  • Generar mayor ahorro energético certificable.

Los vehículos eléctricos puros (BEV) suelen ser la opción más ventajosa.

En proyectos empresariales donde se sustituye un vehículo de combustión por uno eléctrico, esta diferencia es relevante para el cálculo del ahorro anual en kWh según la ficha TRA050.

 

Conclusión

No todos los “coches eléctricos” son iguales.

El nivel de electrificación determina:

  • Emisiones reales.

  • Costes operativos.

  • Dependencia de combustible.

  • Potencial de ahorro energético.

Elegir correctamente no es solo una cuestión tecnológica, sino estratégica.

Especialmente si la empresa quiere aprovechar el sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) vinculado a la movilidad eléctrica.

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