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¿Cómo funciona un coche eléctrico? Qué es, diferencias y partes del motor

Los coches eléctricos se han convertido en una alternativa real y cada vez más extendida frente a los vehículos de combustión. Más allá de su menor impacto ambiental, entender cómo funciona un coche eléctrico, cuáles son sus componentes y en qué se diferencia de un coche tradicional ayuda a tomar mejores decisiones de compra. Además, el paso a un vehículo eléctrico puede generar un certificado de ahorro energético (CAE) cuando sustituye a un coche de combustión, una ventaja adicional que muchos conductores desconocen.

¿Qué es un coche eléctrico?

Un coche eléctrico es un vehículo que se mueve gracias a uno o varios motores eléctricos, alimentados por energía almacenada en baterías recargables. A diferencia de los coches tradicionales, no utiliza gasolina ni diésel para generar movimiento, sino electricidad.

La energía se almacena en la batería y se libera de forma controlada para impulsar el motor. El tiempo de carga puede variar desde minutos hasta varias horas, dependiendo del tipo de cargador, la potencia disponible y la capacidad de la batería.

¿Cómo funcionan los coches eléctricos?

El funcionamiento de un coche eléctrico es mucho más sencillo que el de un vehículo de combustión:

  1. La batería almacena energía eléctrica en forma de corriente continua

  2. El inversor transforma esa energía según las necesidades del motor

  3. El motor eléctrico convierte la electricidad en movimiento

  4. El vehículo se desplaza sin combustión ni emisiones directas

Este sistema reduce enormemente las pérdidas energéticas, lo que explica por qué un coche eléctrico puede ser hasta tres veces más eficiente que uno de combustión interna.

Diferencias entre un coche eléctrico y uno de combustión

La diferencia principal es evidente: los coches eléctricos no emiten gases contaminantes por el tubo de escape. Pero hay muchos más aspectos que los distinguen:

  • Mayor eficiencia energética

  • Conducción silenciosa y suave

  • Aceleración inmediata, gracias al par instantáneo del motor eléctrico

  • Menor mantenimiento, al tener menos piezas mecánicas

  • Posibilidad de usar electricidad de origen renovable

Es cierto que la fabricación de las baterías tiene impacto ambiental, pero la normativa europea obliga a su reciclaje y reutilización, reduciendo de forma significativa ese impacto a lo largo del ciclo de vida del vehículo.

¿Y los híbridos enchufables?

Los híbridos enchufables (PHEV) combinan un motor eléctrico con uno de combustión. Aunque pueden circular en modo eléctrico durante trayectos cortos, no son coches eléctricos puros.

Desde el punto de vista del certificado de ahorro energético (CAE), este matiz es clave:

👉 solo los vehículos 100 % eléctricos que sustituyen a uno de combustión permiten generar ahorro energético certificable mediante la ficha TRA050.

Si te interesa la movilidad eléctrica, te recomendamos esta guía de LugEnergy de los coches híbridos enchufables más baratos.

Partes del motor de un coche eléctrico

El sistema de propulsión de un coche eléctrico es diferente al de un coche convencional. Estas son sus principales partes:

El motor eléctrico

Puede ser de corriente alterna o corriente continua y, según el modelo, el coche puede incorporar uno o varios motores. Es el encargado de transformar la energía eléctrica en movimiento, de forma inmediata y muy eficiente.

El cargador

El cargador gestiona la entrada de electricidad desde la red y la adapta para recargar la batería. Existen distintos tipos:

  • Cargadores domésticos

  • Cargadores portátiles

  • Puntos de recarga públicos

Su función es garantizar una carga segura y estable.

Las baterías

La batería es el corazón del coche eléctrico. Normalmente es de iones de litio y almacena la energía que alimenta tanto al motor como al resto de sistemas del vehículo.

Su capacidad determina la autonomía y es uno de los factores clave para calcular el ahorro energético anual, base del certificado de ahorro energético (CAE).

Transformadores

Los transformadores convierten la corriente alterna procedente de la red eléctrica en corriente continua, que es la que se almacena en la batería.

Inversores

Los inversores realizan el proceso inverso: transforman la corriente continua de la batería en corriente alterna cuando el motor lo requiere.

Controladores

Los controladores electrónicos regulan la energía que se entrega al motor, supervisan la seguridad del sistema y optimizan la eficiencia en cada situación de conducción.

Coche eléctrico y ahorro energético

El paso de un coche de combustión a uno eléctrico no solo reduce emisiones, también supone un ahorro energético real y medible. Este ahorro puede certificarse oficialmente mediante el certificado de ahorro energético (CAE), siempre que se cumplan los requisitos establecidos en la ficha TRA050.

Gracias a este sistema, el cambio a un vehículo eléctrico puede generar un beneficio adicional más allá del ahorro en combustible y mantenimiento.

Conclusión

Los coches eléctricos representan el presente y el futuro de la movilidad. Su funcionamiento es más sencillo, eficiente y limpio que el de los vehículos tradicionales. Entender cómo funcionan y qué componentes los forman permite valorar mejor sus ventajas y aprovechar oportunidades como el certificado de ahorro energético (CAE) asociado al cambio desde un coche de combustión.

Ahora que ya sabes cómo funciona un coche eléctrico, estás un paso más cerca de tomar una decisión informada y alineada con el ahorro energético y la sostenibilidad.

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