El certificado de ahorro energético (CAE) aplicado a la movilidad eléctrica se basa en un principio fundamental: el vehículo de combustión sustituido y el vehículo eléctrico nuevo deben pertenecer a la misma categoría administrativa. Esta clasificación no es arbitraria, sino que sigue la normativa europea de homologación de vehículos y es clave para que el ahorro energético sea válido.
¿Qué son las categorías M, N y L?
Las categorías definen el tipo y uso del vehículo:
La categoría M incluye vehículos destinados al transporte de personas, como turismos (M1) y minibuses. Es la categoría más habitual en el cambio de coche de combustión por coche eléctrico.
La categoría N agrupa vehículos destinados al transporte de mercancías, como furgonetas y vehículos comerciales ligeros (N1), utilizados por autónomos y empresas.
La categoría L comprende vehículos ligeros como motocicletas, ciclomotores, triciclos y cuadriciclos, tanto de combustión como eléctricos.
Cada una de estas categorías tiene patrones de uso, consumo energético y factores de ahorro distintos, por lo que el sistema CAE exige que la sustitución se realice dentro de la misma categoría.
¿Por qué no se permite cruzar categorías?
El ahorro energético solo es comparable si el vehículo sustituido y el nuevo cumplen la misma función. Sustituir un turismo (M) por una furgoneta eléctrica (N) o una moto (L) alteraría completamente el cálculo del consumo y del ahorro.
Por este motivo, el MITECO establece que ambos vehículos deben ser M, N o L, sin excepciones.
Conclusión
Antes de tramitar un CAE, es imprescindible verificar la categoría en la ficha técnica de ambos vehículos. Esta comprobación evita rechazos y garantiza que el ahorro energético reconocido sea válido y conforme a la normativa.


