El certificado de ahorro energético (CAE) es un sistema vivo que evoluciona para reforzar la fiabilidad de los ahorros certificados. En los últimos meses, el proceso de verificación ha incorporado exigencias documentales adicionales, especialmente en las actuaciones de movilidad eléctrica, con el objetivo de mejorar la trazabilidad y reducir riesgos de fraude o errores.
Uno de los cambios más relevantes es la solicitud del permiso de circulación del coche eléctrico. Este documento permite confirmar de forma inequívoca la titularidad del vehículo, la fecha efectiva de puesta en circulación y la coherencia con la factura de compra y la ficha técnica.
Por otro lado, en los casos en los que el vehículo de combustión ha sido vendido y no se dispone del justificante oficial de cambio de titularidad emitido por la DGT, el sistema CAE admite —y cada vez exige con mayor frecuencia— la aportación de documentación alternativa reforzada. En estos casos, se solicita el informe completo del vehículo junto con el contrato de compraventa.
La combinación de ambos documentos permite verificar la transmisión de la titularidad, la fecha exacta de la venta y la desvinculación del antiguo titular, garantizando así que la actuación cumple con los principios de adicionalidad y trazabilidad documental.
Estas medidas no suponen un endurecimiento arbitrario del sistema, sino una forma de reforzar la veracidad del proceso, facilitar el trabajo del verificador y reducir incidencias que puedan derivar en rechazos posteriores.
Adaptarse a estos cambios y aportar una documentación más completa desde el inicio permite agilizar la tramitación del CAE y aumentar significativamente las probabilidades de validación sin requerimientos adicionales.


