Qué es el CAE y cómo se aplica a los vehículos
El certificado de ahorro energético es un mecanismo oficial que permite transformar determinadas actuaciones de eficiencia energética en certificados con valor económico. En el ámbito de la movilidad, esto ocurre cuando la sustitución de un vehículo genera un ahorro de energía claro y medible.
Por eso, al analizar un coche de segunda mano, el sistema no se centra en su antigüedad, sino en el impacto real que tiene la sustitución sobre el consumo energético.
¿Un coche de segunda mano puede generar un CAE?
Sí, un coche de segunda mano puede generar un CAE, pero no en todos los casos. Para que la operación sea válida, debe existir una sustitución real de un vehículo anterior menos eficiente.
El sistema CAE evalúa el escenario completo: el vehículo que se deja de utilizar y el que lo reemplaza. Si ese cambio supone una reducción significativa del consumo energético, el ahorro puede certificarse.
El caso más habitual: coche eléctrico de segunda mano
El supuesto más frecuente es la sustitución de un coche de gasolina o diésel por un vehículo 100 % eléctrico, incluso cuando este es de segunda mano. Este escenario encaja perfectamente dentro del sistema CAE, ya que el salto energético es evidente.
De hecho, el CAE puede tramitarse también cuando se adquiere un coche eléctrico seminuevo, siempre que se cumplan los criterios técnicos y administrativos exigidos.
¿Influye la fecha en la que se compró el coche?
La fecha de compra es un factor relevante, pero no siempre excluyente. Existen situaciones en las que el coche se adquirió hace meses y, aun así, es posible solicitar el CAE si se cumplen determinadas condiciones.
El sistema contempla excepciones y escenarios concretos, por lo que cada caso debe analizarse individualmente, especialmente cuando la compra no es reciente.
No cualquier vehículo “más eficiente” es válido
Un error común es pensar que cualquier coche más moderno o con menor consumo puede generar CAE. En movilidad, el sistema es claro: la sustitución debe realizarse por un vehículo 100 % eléctrico (BEV).
Los híbridos y los híbridos enchufables no cumplen los requisitos, ya que no garantizan el nivel de ahorro energético exigido. Esta es una de las razones por las que el sistema insiste en que el coche sustituido sea reemplazado por un eléctrico puro.
Qué se analiza en un CAE de coches de segunda mano
En un expediente de CAE coches segunda mano se revisan, entre otros aspectos:
- El tipo y características del vehículo sustituido.
- El vehículo adquirido, aunque sea de ocasión.
- La existencia de una sustitución real y documentada.
- El cumplimiento de los criterios técnicos del sistema CAE.
Cuando estos puntos están claros, el proceso de solicitud del certificado de ahorro energético para coches eléctricos suele avanzar sin incidencias.
No todos los vehículos eficientes son válidos
Uno de los errores más frecuentes es pensar que cualquier coche más moderno o con menor consumo puede generar CAE. En movilidad, el sistema es especialmente estricto: la sustitución debe realizarse por un vehículo 100 % eléctrico, ya que los híbridos y los híbridos enchufables no cumplen los criterios exigidos, tal y como se detalla al analizar por qué el coche sustituido debe ser reemplazado por un vehículo 100 % eléctrico y no por uno híbrido.
¿Cuánto dinero puede generar el CAE en coches de segunda mano?
El importe del CAE no depende de si el coche es nuevo o usado, sino del ahorro energético que se certifique. En la práctica, un coche eléctrico de segunda mano puede generar el mismo tipo de certificado que uno nuevo si cumple las condiciones.
Esto convierte al CAE en un incentivo adicional para quienes apuestan por la movilidad eléctrica, también en el mercado de ocasión.
Conclusión
Sí, se puede obtener el CAE con un coche de segunda mano, siempre que la operación implique una sustitución que reduzca de forma clara el consumo energético. La antigüedad del vehículo no es el factor determinante; lo es el ahorro generado y correctamente acreditado.
Analizar cada caso con criterio permite evitar errores y aprovechar un sistema que convierte una decisión eficiente en un beneficio económico real.


