Persona consultando un certificado de ahorro energético en una tablet

¿Cuánto tarda en cargarse un coche eléctrico? Tipos de carga y tiempos reales

Es una de las preguntas más habituales cuando alguien compra un vehículo eléctrico y se plantea instalar un punto de recarga:

¿Cuánto tarda realmente en cargarse mi coche?

La respuesta no es única. El tiempo de recarga depende de varios factores técnicos que conviene entender bien antes de elegir la instalación.

Además, si la sustitución del vehículo forma parte de una actuación susceptible de generar un certificado de ahorro energético (CAE) —como ocurre en la ficha TRA050— conocer estos parámetros también es importante para entender el consumo eléctrico anual del nuevo vehículo.

Te recomendamos LugEnergy si estás pensando en instalar un punto de recarga para tu coche eléctrico, son la empresa de instalación de cargadores de coche eléctrico con más valoraciones en Google.

 

¿De qué depende el tiempo de carga?

El tiempo necesario para cargar un coche eléctrico viene determinado principalmente por:

  • 🔋 Capacidad de la batería (kWh)

  • Potencia del punto de recarga (kW)

  • 🚗 Potencia máxima de carga admitida por el vehículo

La relación es sencilla:

Cuanta mayor sea la batería, más energía necesita para cargarse completamente.

Pero también es cierto que una batería mayor ofrece más autonomía.

Por ejemplo:

  • Batería de 40 kWh → menos tiempo de carga

  • Batería de 77 kWh → más tiempo de carga, pero mayor autonomía

 

Tipos de carga para un coche eléctrico

Carga doméstica con enchufe convencional (Schuko)

 

 

Es la solución más básica.

Suele venir incluida con el vehículo como cargador portátil y permite conectarlo a un enchufe doméstico tradicional.

Características habituales:

  • Potencia aproximada: 2,3 kW

  • Intensidad: hasta 10-16A

  • Tiempo de carga elevado

No se recomienda como sistema habitual, ya que:

  • No está pensado para uso intensivo diario.

  • La instalación doméstica puede no estar preparada para cargas continuas prolongadas.

Es una solución puntual o de emergencia.

Carga lenta (hasta 3,7 kW)

 

 

Es habitual en viviendas donde el vehículo pasa muchas horas estacionado.

Características:

  • Potencia máxima: 3,7 kW

  • Intensidad: 16A

  • No suele requerir aumento de potencia contratada

Es ideal para:

  • Cargas nocturnas.

  • Usuarios con recorridos diarios moderados.

Tiempo orientativo:

Una batería media de 50 kWh podría tardar aproximadamente 13–15 horas en cargarse al 100%.

 

Carga semi-rápida (7,4 kW – 22 kW)

 

 

Es la opción más equilibrada entre rapidez y viabilidad técnica.

Potencias habituales:

  • 7,4 kW (monofásica)

  • 11 kW o 22 kW (trifásica, si la instalación lo permite)

Muy utilizada en:

  • Viviendas unifamiliares

  • Empresas

  • Garajes comunitarios

Tiempo orientativo:

  • A 7,4 kW → batería de 50 kWh en unas 7–8 horas

  • A 11 kW → en torno a 5 horas

  • A 22 kW → dependerá de si el vehículo admite esa potencia

Es actualmente la solución más recomendable para uso diario eficiente.

 

Carga rápida (corriente continua – DC)

 

 

Este tipo de carga requiere infraestructura específica y adecuación de la red eléctrica.

Se encuentra principalmente en:

  • Estaciones de servicio

  • Autovías

  • Electrolineras

Potencias habituales:

  • 50 kW

  • 100 kW

  • 150 kW o superiores

Permite cargar un 80% de la batería en 20–40 minutos, dependiendo del vehículo.

No es habitual en instalaciones domésticas por su complejidad técnica y coste.

 

¿Cómo influye esto en el Certificado de Ahorro Energético (CAE)?

Cuando se sustituye un vehículo de combustión por uno eléctrico, el ahorro energético anual se calcula mediante la fórmula oficial de la ficha TRA050:

AETOTAL = ((CVA ∙ f) – CVN) / 100 · L

Donde el consumo del vehículo nuevo (CVN) se expresa en kWh/100 km.

La velocidad de carga no modifica directamente el ahorro energético, pero sí influye en:

  • La gestión del consumo eléctrico.

  • La planificación de la potencia contratada.

  • La eficiencia del uso diario del vehículo.

Una instalación bien dimensionada facilita un uso estable y coherente con el ahorro energético declarado.

 

Entonces, ¿qué tipo de carga necesito?

Dependerá de:

  • Tus kilómetros diarios.

  • El tiempo que el coche permanece estacionado.

  • La potencia disponible en tu vivienda o empresa.

  • El tipo de vehículo eléctrico.

En la mayoría de casos residenciales, la carga semi-rápida de 7,4 kW es la opción más equilibrada entre inversión, comodidad y eficiencia.

 

La movilidad eléctrica no consiste solo en elegir un coche.

Consiste en diseñar correctamente su infraestructura de recarga.

Y si además estás valorando generar un Certificado de Ahorro Energético (CAE) por la sustitución de tu vehículo, es importante entender bien cómo se comporta tu nuevo consumo eléctrico.

En CAE Digital estamos especializados en la tramitación de actuaciones vinculadas a movilidad eléctrica, especialmente la ficha TRA050.

Scroll al inicio