El certificado de ahorro energético (CAE) en el ámbito del transporte distingue claramente los tipos de vehículos para asegurar que el ahorro energético se calcule de forma coherente. La categoría N agrupa los vehículos destinados al transporte de mercancías, y es especialmente relevante para autónomos, empresas y flotas profesionales.
Dentro de la categoría N, el tipo más habitual es el N1, que incluye vehículos comerciales ligeros con una masa máxima de hasta 3.500 kg. Aquí se encuentran la mayoría de furgonetas, vehículos de reparto y vehículos industriales ligeros, tanto de combustión como eléctricos. Este tipo de vehículos es frecuente en actuaciones de sustitución por modelos eléctricos dentro del sistema CAE.
Las subcategorías N2 y N3 corresponden a vehículos de transporte pesado. Los N2 tienen una masa máxima superior a 3.500 kg e inferior o igual a 12.000 kg, mientras que los N3 superan ese límite. Estos vehículos se utilizan en logística, transporte industrial y servicios municipales, y su tramitación energética suele ser más compleja.
Al igual que ocurre con la categoría M, el sistema CAE exige que el vehículo antiguo y el vehículo eléctrico sustitutorio pertenezcan ambos a la categoría N. No es válido, por ejemplo, sustituir una furgoneta N1 por un turismo M1 o por una motocicleta de categoría L.
Esta exigencia garantiza que el ahorro energético refleje un uso comparable y evita distorsiones en el cálculo del consumo.
Conocer la categoría N es clave para empresas que buscan convertir su transición a la movilidad eléctrica en un ahorro económico a través del CAE.


