El certificado de ahorro energético (CAE) aplicado al sector del transporte utiliza la clasificación oficial de vehículos para determinar si una actuación de ahorro es válida. Dentro de esta clasificación, la categoría M es una de las más comunes y relevantes, especialmente en los cambios de coche de combustión por coche eléctrico.
La categoría M engloba todos los vehículos destinados principalmente al transporte de personas, con al menos cuatro ruedas. Dentro de esta categoría existen varios subtipos, diferenciados por el número de plazas y el uso del vehículo.
El tipo más habitual es el M1, que incluye los turismos con un máximo de ocho plazas además del conductor. Aquí se encuentran la mayoría de coches particulares, tanto de gasolina o diésel como híbridos y eléctricos. Es la subcategoría más utilizada en la ficha TRA050 del sistema CAE.
Dentro de la categoría M también existen los M2 y M3, que corresponden a autobuses y autocares. Los vehículos M2 tienen más de ocho plazas y un peso máximo inferior o igual a 5 toneladas, mientras que los M3 superan ese peso. Estas subcategorías están orientadas al transporte colectivo y tienen un tratamiento distinto en eficiencia energética.
Para que una actuación sea válida en el sistema CAE, el vehículo antiguo y el nuevo deben pertenecer ambos a la categoría M, ya que solo así el ahorro energético es comparable y conforme a la normativa.
Comprender esta clasificación es esencial para evitar errores en la tramitación del CAE y garantizar que el ahorro generado por el cambio a un vehículo más eficiente sea reconocido correctamente.


