Sí. Los coches eléctricos deben pasar la ITV exactamente igual que cualquier vehículo que circule por carretera. Aunque no generan emisiones contaminantes como los coches de gasolina o diésel, siguen estando obligados a superar la Inspección Técnica de Vehículos en los mismos plazos.
Sin embargo, es importante aclarar que la ITV no afecta a la posibilidad de obtener un certificado de ahorro energético (CAE) mediante la ficha TRA050. El CAE se basa en el ahorro energético producido al sustituir un vehículo de combustión por uno eléctrico, no en las inspecciones periódicas del vehículo.
En este artículo explicamos qué revisan en la ITV de un coche eléctrico, cuánto cuesta y qué relación tiene con el sistema CAE.
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¿En qué se diferencia la ITV de un coche eléctrico?
La principal diferencia entre un coche eléctrico y uno de combustión es que el eléctrico no emite gases contaminantes por el tubo de escape.
Por ese motivo:
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No realiza prueba de emisiones.
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No se analiza el nivel de gases contaminantes.
Pero sí se revisan todos los elementos relacionados con la seguridad y la circulación.
En la ITV de un coche eléctrico se comprueba:
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Estado de los neumáticos
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Sistema de frenos
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Suspensión
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Luces y señalización
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Dirección
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Cinturones de seguridad
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Estado general del vehículo
Por tanto, aunque no tenga prueba de emisiones, la inspección es prácticamente igual en términos de seguridad.
¿Cuánto cuesta la ITV de un coche eléctrico?
El precio de la ITV de un coche eléctrico es similar al de cualquier otro turismo.
El coste puede variar según:
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Comunidad autónoma
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Centro de inspección
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Tipo de vehículo
De forma orientativa, suele situarse alrededor de los 50 euros, aunque puede variar ligeramente según la región.
El hecho de no realizar prueba de emisiones no implica una reducción significativa del precio.
¿Cada cuánto tiempo debe pasar la ITV un coche eléctrico?
Los plazos son exactamente los mismos que para un coche de combustión:
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Primera ITV: a los 4 años desde la matriculación.
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De 4 a 10 años: cada 2 años.
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A partir de 10 años: una vez al año.
Aunque el mantenimiento de un coche eléctrico suele ser más sencillo y económico, las piezas de desgaste (neumáticos, frenos, suspensión) siguen necesitando revisión periódica para garantizar la seguridad.
Consejos para pasar la ITV con un coche eléctrico
En los vehículos diésel o gasolina se suele recomendar circular a altas revoluciones antes de la ITV para limpiar el sistema de escape. En un coche eléctrico esto no es necesario.
Lo más recomendable es:
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Revisar presión y estado de los neumáticos.
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Comprobar que todas las luces funcionan correctamente.
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Verificar el estado de los frenos.
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Realizar una revisión previa en taller si se detecta algún ruido o anomalía.
El objetivo principal de la ITV es garantizar la seguridad del vehículo, independientemente del tipo de motor.
Relación entre la ITV y la ficha TRA050 del sistema CAE
Es importante no confundir conceptos.
La ITV es una inspección obligatoria para poder circular legalmente.
El certificado de ahorro energético (CAE), en cambio, se genera cuando se produce un ahorro de energía final, como ocurre al sustituir un vehículo de combustión por uno eléctrico.
En la ficha TRA050, el ahorro se calcula comparando:
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El consumo del vehículo antiguo (convertido a kWh).
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El consumo del vehículo eléctrico nuevo (kWh/100 km).
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El kilometraje anual recorrido.
Si existe una reducción de consumo energético, se genera un ahorro anual en kWh que permite tramitar el CAE.
La ITV no influye en ese cálculo, pero sí es necesaria para que el vehículo pueda circular de forma legal y segura durante su vida útil.
Conclusión
Sí, los coches eléctricos deben pasar la ITV igual que cualquier otro vehículo. La única diferencia es que no realizan prueba de emisiones de gases.
La inspección garantiza la seguridad del vehículo, mientras que el certificado de ahorro energético (CAE) se basa en la reducción del consumo energético al sustituir un coche de combustión por uno eléctrico conforme a la ficha TRA050.
Son dos conceptos distintos, pero ambos forman parte del proceso completo de transición hacia una movilidad más eficiente y sostenible.


